Sagrado el ciego que felíz no mira,
al pobre hombre que muriendo vive
la danza enorme y al final prosigue
de la vida, senderos imposibles

Cuando cante la soledad tan triste
la pobre esencia de un recién nacido
que salga el ciego, el hombre, el desconocido
a enfrentar la verdad sin nacimiento.

Que se detenga el viento sin destino,
la luz, el meteoro, la pintura
el libro mudo que no tiene dueño.

Que se mueva el honor sin desatino
el que aparenta ser, su “no haber sido”
y el que tarde llegó, con esperanza.

Juan Manuel Mendoza

ASOCIACIÓN ARTÍSTICA PAITA

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